
Cada pocos años el terror tiene una cosecha que se recuerda como "el año en que el género volvió a importar". 2024 fue uno de esos años: tres películas muy distintas entre sí demostraron que el terror moderno no necesita elegir entre ser inteligente y ser efectivo — puede ser las dos cosas a la vez, y las tres ya están en TV Max.
Longlegs: el terror que confía en el silencio
Longlegs, de Osgood Perkins, se convirtió en fenómeno de boca a boca por una razón muy concreta: se niega a explicarlo todo. Con Maika Monroe como una agente del FBI investigando un caso con ecos ocultistas y un Nicolas Cage irreconocible, la película construye el miedo desde la atmósfera y la ambigüedad, no desde el sobresalto fácil.
MaXXXine: terror con estética de videoclub
MaXXXine cierra la trilogía que Ti West empezó con X y Pearl, trasladando el terror ochentero al Hollywood más sórdido de la época, con Mia Goth de nuevo como protagonista. Es la entrega más neo-noir de las tres, y funciona tanto como cierre de saga como retrato ácido de la industria del entretenimiento.
No hables con extraños: terror sin nada sobrenatural
No hables con extraños, con James McAvoy en el papel más inquietante de su carrera, demuestra que no hace falta ningún elemento paranormal para generar tensión insoportable — basta con la cortesía social que nos impide actuar a tiempo frente a un peligro evidente.
Tres acercamientos completamente distintos al miedo — atmosférico, retro y realista — que juntos explican por qué 2024 se recordará como un buen año para el género.

